Un postre exquisito: La carlota de limón

Un postre exquisito: La carlota de limón

Una caja de galletas, leche condensada y algunos limones es todo lo que necesitamos para hacer una delicia dulce, ideal para una merienda o después de una comida. Estos ingredientes forman parte de la suculenta y sencilla receta de: la carlota de limón.

Con cierta similitud al lemon pie original, esta receta lleva añadido el huevo y la azúcar directamente en las galletas. Esta receta de origen francés es una pieza de repostería que todos podemos hacer en la comodidad de nuestra cocina Ingredientes de la carlota de limón.

Para preparar la carlota de limón lo principal es contar con una lata de leche evaporada, otra de leche condensada y al menos dos paquetes de galletas tipo maría Estas últimas son neutras, a base de huevo y con un dulzor característico.

En estos productos estará la consistencia de nuestro postre. En lo que se refiere a las medidas, la lata de leche evaporada debe contener unos 360 mL. Entre tanto, las latas medianas de leche condensada por lo general contienen 397 g. A su vez, la medida en conjunto para la galleta es de 170 g Por supuesto, no puede faltar el ingrediente estrella: el limón.

Unas seis u ocho unidades (1 kg) serán suficientes para darnos la cantidad de jugo que necesitamos para esta comida La medida real necesaria son unas 16 cucharadas de jugo, equivalentes a 200 mL. Opcionalmente podríamos resaltar el sabor con media lata de crema (225 g) y también 2 cucharaditas de canela en polvo.

Estos son ingredientes adicionales y no son necesarios para crear la receta original; todo dependerá del gusto de cada cocinero y de los comensales Lee también: 5 postres nutritivos y fáciles de preparar.

¿Te animas? Receta de carlota de limón Lo primero es exprimir los limones para obtener su característico jugo acido Dicho líquido se debe colocar en un recipiente de vidrio con cierta profundidad para poder hacer la respectiva mezcla Después añadimos la leche evaporada y la condensada.

Se requiere que la mezcla sea bastante homogénea, por lo es recomendable utilizar batidora eléctrica. Una vez conseguida una mezcla compacta, hay que hacer las capas de la carlota de limón. Para ello tomamos un molde refractario y colocamos una primera capa de galletas maría, dispuestas unas sobre otras.

Una vez que estas queden como una cama, vertimos encima un poco de la crema hecha. Sobre esta solución pegajosa, colocamos la segunda capa de galletas maría de igual forma que lo hicimos la primera vez.

Encima de esta nueva capa pondremos el resto de la crema hecha Estando en el fondo, esta deberá ser un poco más espesa y contener el sabor del limón. El final, lleva al congelador. La buena noticia es que como las galletas están listas no utilizaremos el horno en ningún momento Por el contrario, colocaremos la bandeja con la carlota de limón en el congelador.

El tiempo mínimo de exposición al frío intenso será de 30 minutos, con la intención de que el postre se solidifique Hay quienes prefieren dejar que la tarta pase todo un día en la nevera, evitando el uso del congelador. Ambos procedimientos son factibles, aunque este último permite tener un mayor control sobre el resultado final.

Así es fácil verificar que la masa haya cuajado, sin llegar a congelarse demasiado. Antes de servir, podemos colocar un poco de canela en polvo al gusto.

Hay quienes rayan un poco de cáscara de limón y la agregan a la parte de arriba del postre. Ambos ingredientes adicionales realzan tanto el sabor como la estética de la pieza; también cabe la posibilidad de cubrirla con nata montada. La carlota de limón, un poste atribuido a dos reinas Algunas versiones afirman que este postre tiene su origen en Inglaterra, durante el gobierno del Rey Jorge III.

Según esta historia, el postre llevaría el nombre de su esposa, Carlota de Mecklemburgo-Strelitz. Una segunda versión indica que el inventor del postre, Marie-Antoine Carême, lo hizo al alterar la receta de un postre llamado charlotte russe La carlota sería llamada así en honor a la esposa del Zar Nicolai I; sería el nombre de Carlota de Prusia. Ambas figuras históricas fueron contemporáneas y dominaron a las naciones más poderosas del planeta. Quizás nunca se sabrá a ciencia cierta a cuál de las dos reinas se le debe atribuir el nombre de este postre.

Lo cierto es que su sabor lo elevó, desde su creación, a un estatus monárquico en el mundo de la repostería.

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